Opinión- EL SISTEMA. 7 de Abril. La 5 PATA – 2011-04-07 00:58:43

El siguiente comentario fue desarrollado para Conexión 13 el día 19 de septiembre de 2010 a las 23:38 HS, aunque con otro título.
Considerando que desde entonces a la actualidad poco y nada ha cambiado, no por el propósito del artículo en sí, sino por una realidad cotidiana que nos excede, he decidido compartirlo nuevamente, con el agregado de algunas líneas. Como podrá observarse, no hay alusión a ningún partido político, sino a la Política Genérica que cada uno hace permisiva y que involucra a Partidos y a Ciudadanos.

Es imposible que una estructura soporte las fuerzas de acción y reacción, si no tiene bases sólidas.
Como un árbol, su fortaleza dependerá del tronco que lo compone, pero fundamentalmente de sus raíces. De igual forma la política que concibo debe ejercer su fuerza y su dinámica de abajo hacia arriba, es decir, desde los Municipios, y desde el ensanchamiento social. Y no hay nada más alejado de los argentinos, que precisamente esto.
Si la practica compulsiva de la provocación y el conflicto son un modo, más que eso, un estilo de hacer política que ha dado resultados ¿Cómo pretender que no haya un clima de violencia hasta innecesario en las calles? De perturbación, de arrogancia pobladora y poblante. Derivados, de una negación de Discurso Político Constructivo. O a lo sumo intensiones que no se concretan en un fin común.

Si socialmente se ha avanzado para corregir el abandono más agudo de las personas con una seriedad y atención que fue descuidada en décadas anteriores de postergaciones inhumanas, no se ha modificado la distorsión social a la que aludiré más adelante, y donde los que menos tienen siguen siendo perjudicados. No hay nuevos “modos” de hacer política. Ocurre que el Sistema es más abarcativo que las intensiones, obligándonos mayormente a lo doméstico antes que a la expansión y la creatividad.
Mientras discutimos Medios y Poder, Candidatos, Bloqueos y Desbloqueos con Delegados Corruptos, Fuerzas de Seguridad e Inseguridades Reales, o creamos Cartas y Documentos para proteger una Democracia que al menos y por ahora no corre riesgos, salvo la propia incapacidad política, mientras discutimos, digo, y deliberamos, y es un acierto que suceda; las necesidades primarias y más elementales del país están muy por debajo de nosotros y alejadas de las posibles decisiones de importancia. Las sabemos, no las desconocemos, tampoco las tocamos. No he escuchado todavía a un Candidato que diga qué es lo que propone. Presencio tribunas alzadas contra tribunas. Se hace política “por” el otro y no “con” el otro “aunque se esté en las antípodas de lo que se piensa”. Hay una emboscada donde las Candidaturas caen.

Quien vive presionado aprende rápida y malamente a utilizar el ejercicio de la presión. Y hasta llega a considerar que como propósito arroja buenos resultados. Pero nadie aclara que lo permitido en una relación o una construcción política, puede no ser válido para construcciones de relaciones sociales, profesionales, y hasta interpersonales, definitivamente ciudadanas. Más aun, en buena hora los tipos de costumbre que durante décadas se han utilizado en Argentina para hacer de la política una herramienta de logros, no han sido aceptados por las sociedades pese a la contradicción de alimentarlas en las urnas.

Digamos respecto a “conductas”, que las urnas logran convalidar un fenómeno propagandístico y cultural, pero que eso no significa que cada elector las practique con ejemplos similares en su vida cotidiana, salvo claro, la primera dimensión política vecinal y circular de las mayorías de los municipios, lo que genera la prebenda necesaria para que la rueda gire abajo, en consonancia con lo más alto.

Más claramente; uno vota por opción dentro de una oferta, y a veces descreyendo. Hasta se vota por “alguien” cuando no se tiene más remedio. No hay certezas en ese acto. En tanto en la vida de cada uno, hay una mayor amplitud de situaciones para decidir. Y este es el principio de un Sistema.

Se llega hasta las urnas movilizando mayorías que provienen de un Voto-Costo, que no asegurará un Voto-Contrato tras cualquier Elección (aquél que obliga al Candidato a cumplir con lo que prometió en Campaña). Pero para que el Voto–Costo se imponga sobre el Voto-Contrato, es necesario un elemento intermedio que cumple un rol imprescindible; el Puntero con manejo de “caja”. Es necesario aclarar que un puntero cajero, no es un Militante, o que en tal caso se disfraza de aquél.

De allí la impunidad de los mal llamados Punteros, cuando en realidad trafican inhumanamente con el Voto-Costo, mientras después no se cumple el Voto-Contrato.

Por el contrario, el Voto/Contrato es olvidado mientras que el Voto/Costo continúa funcionando en Períodos No Electivos. Es permanente y se asocia y nutre en Lo Punteril de minorías de clases medias bajas, a clases bajas, sosteniendo una credibilidad que dejaría de funcionar en los hechos sin la columna dineraria pública que manejan arbitrariamente, y que de otra manera sería imposible mantener para el fin de los consensos prefabricados indispensables al sistema. Está bien el costo social cuando es inversión a largo plazo, está mal cuando no llega a sus destinatarios ofreciéndoles la posibilidad de una “proyección”.

El ser conscientes de esta realidad al mismo tiempo que permisivos, nos convierte en masoquistas colectivos aunque no lo asumamos en lo individual, ya que podemos decidir sobre nuestras vidas, pero acerca de las decisiones sobre un país interfieren factores que nos impotencian de cada determinación convirtiéndonos en simples espectadores, y allí, simplemente radica uno de los elementos de la ruptura del Voto Contrato. Sobre todo cuando lo institucional en la etapa posterior, no ejerce el mecanismo de Control y Fiscalización necesarios.

El otro elemento es la cantidad de promesas al que cada político en Campaña se ve obligado, para descuidarlas rápidamente si llega a ser electo, debido a que no consideró realidades prácticas que desconocía, o no está en él cumplirlas, con el agregado de la obligatoriedad que asumió respecto a cierta gente a la que deberá favores políticos. O sencillamente dio por obvio temas que consideró de cierto manejo cuando en la práctica posterior resultaron inaplicables.

El candidato, por infinidad de factores rompe el Voto Contrato, pero hay algo peor, no habrá explicaciones, con lo cual transformara las expectativas de la gente en su propia Ataraxia Política, es decir que su “Indiferencia” ganará el lugar necesariamente. De aquí a la impunidad de a ratos, hay solo un paso.

Los únicos beneficiarios directos serán quienes manejen presupuestos públicos, y debajo de ellos quienes verticalmente reclamarán lo suyo por haber colaborado. En este punto, miles de punteros decidirán a quienes orientarán un plan social o no, (son rehenes privilegiados que tomarán mas rehenes), decidiendo sobre las vidas de otros con el dinero de muchos; es decir, quiebran la supuesta militancia social, ya que por un lado existen aun quienes creen y trabajan socialmente por un signo político hayan ganado o perdido, y por el otro, habrá capitalistas de la prebenda parecidos al quinielero del barrio; “surge entonces la realidad de las dos militancias que ninguna izquierda pudo negar hasta hoy, y que se ha convertido desde épocas inmemorables en su mayor escoyo; Una Militancia Progresista y Socialmente Laboriosa, y su antítesis, una Militancia Obscena, que más se parece al Prestamista del barrio y que sostiene lazos firmes con cada Municipio horizontalmente, e indirectamente con cada Gobernación hacia arriba”.

De este modo, la cadena se completa. Para el Pobrerío y su entorno, cada Puntero es invaluable, para cada Funcionario, también.
En definitiva, el Sistema se sostiene por cientos de Paganos Políticos que utilizan el mecanismo más antiguo, “la Fidelidad o el Chantaje” y donde aquellos elegidos no necesitan trabajar, sino simular que lo hacen. Y si la “asistencia” es imperiosa después de períodos destructivos, la dificultad mayor radica en no poder acertar con el pasaje de la asistencia a la construcción individual y social propias, salvo en muy contadas excepciones. En el mejor de los casos, cuando la organización social bien intencionada se configura, “La Política Tradicional no permitirá que los fondos lleguen a esa Cooperativa”.

Sin organicidad social, cada uno es un Rehén sobreviviente. No existe en el Rehén reparación, porque están convencidos que lo que se les da por lo que hacen es escaso, y no admiran al puntero aunque lo traten, ya que lo odian como lo que ven en él, un mal necesario. En este Ecosistema Político, uno es parásito o huésped del otro, y necesariamente conviven, inmersos en un mar social que los identifica al mismo tiempo que los encubre. “El Pobre se convierte así en trabajador aunque no produzca, y el Puntero en Contratista con dinero que no genera”.

De esta manera, el Voto-Costo permanente, se fagocita al Voto-Contrato electoral. Solo cuando la decepción cuantitativa (reclamos) quiebra los “fondos disponibles” por la concentración, avaricia y exceso en manos de pocos privilegiados, en el mejor de los casos el sistema se vence a sí mismo, y se fractura por disconformidad.
Cuando sucede, llegará el recambio en las elecciones generales. Es bueno aclarar que no habrá recambio si la estructura tambalea, pero resiste. En tal caso, no durará otros cuatro años, eclosionará en dos o tres, y las consecuencias serán visibles.
Vayamos a la “Circularidad Sistémica”. No hay cambios, sino recambios; el sistema puede más que los deseos personales o sociales. Definamos al Sistema como lo que todos constituimos independientemente de cada uno en sí. Será inevitable que en el país se sigan aportando impuestos, que en gran medida volverán al mismo sitio.

Quien asuma en caso de alternancia, volverá a poner en práctica un idéntico Sistema aunque actualice Nombres, utilizando esas mismas redes con nombres nuevos, pero sin deshacerse completamente de los nombres viejos, es decir, con Punteros que en su gran mayoría perderán su continuidad, pero que aun así quedaran asociados al poder de turno. Peor, están fuera de alcance de cualquier Ejecutivo Nacional, su hábitat es el Municipio, y llegarán a alguna Gobernación si la conveniencia circunstancial es recíproca. Es decir, han creado una Profesión.

El sistema político no los expulsa completamente, los recicla reubicándolos, o alejándolos por ciertos períodos, impotente ante la posibilidad de evitar que retornen en cualquier momento.
Para eso han construido sus propias Redes. Salen del núcleo planetario para girar como satélites, y la menor atracción gravitacional política coyuntural, los reinstala. No son descartables y llega un momento en que sus consagradas mañas los hacen necesarios para ciertos políticos. Esa necesidad siempre se simplifica con un sustantivo: negocio, sobrefacturación, retorno, peaje. Sus fondos no solo provendrán de lo que el Estado les permita, sino de negocios zonales que se manejan al borde de la ilegalidad, y arrastran otras instituciones que han sido creadas para otros fines, por ejemplo, un sector de la policía.

Definitivamente entre Punteros que hacen uso de una práctica no militante sino comercial y hacia los acostados y debajo quienes completan un entorno de carencias, ninguno buscará cortar las redes que los une. En nuestra Base Política Social, lo que no predomina es el valor, y lo exiguo es el talento. No hay Cambios, hay Apariencias.
Nunca será objetado el mecanismo perverso que al mismo tiempo que los hiere los alimenta. Que al mismo tiempo que les genera odio recíproco los une.

Que al mismo tiempo que los une, los atropella. Y que cuando supuestamente los inmortaliza, los aparta de la historia.
Hay acaso una diferencia entre ellos casi intangible; el Puntero que maneja la caja de cada base barrial, es consciente de su administración inescrupulosa y siempre tiene un paraguas protector mas inescrupuloso que él algo más arriba, pero quien necesita es rehén directo y ve a su par pobre como una competencia. Son supervivientes sesgados y eternizados.

La mejor Militancia, no podrá contra la peor Militancia desviada y corrupta. Mientras la primera maneja e incorpora los Ideales, la segunda dispone de los Fondos. No hubo manera todavía de que un dinero que un Ejecutivo prometía, llegara a ellos sin que antes pasara por estos intermediarios de angurria nefasta e inescrupulosa.
“En los primeros suburbios de la injusticia, se construye la base política de nuestro país”.

Esto quedaría inconcluso si uno no arriesga aquí una propuesta superadora; “La única corrección pasa por muchos años de inversión en escuelas, además de otras inversiones, pero fundamentalmente cuando el político de hoy pretenda que en cuarenta años debe existir un político mejor que él. Y cuando lo mismo le suceda a cada sindicalista, a cada abogado, a cada médico, a cada juez, a cada periodista, a cada empresario, a todo funcionario. Hay un Problema, constituyen hoy un sistema que no les permite unirse para fines comunes”.

Si hay una emboscada donde las Candidaturas caen, dilatamos un proceso de estancamiento democrático, lo que entonces sí, de un lado y otro, permite que se vayan desencadenando factores que posibiliten creer en la existencia de una Democracia parcial.

En tal caso, lo que se pierde es el fin común de país, y se esparcen las posibilidades de corregir la desigualdad.

YAYO HOURMILOUGUE.

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