Miedo

Existen las percepciones comunes. La fealdad. El clima. Los espacios amplios. El valor que el dinero concede. La pobreza. El verde natural. Las enfermedades. La riqueza. La piel. Lo que se toca y comprueba, lo que se siente y evidencia.

De igual manera existe el miedo. El miedo puede ser personal y puede ser colectivo. Y esto nos coloca en una dimensión de ansiedad diferente ¿Existe el miedo que los Medios crean? ¿O es la síntesis de una percepción generalizada que surge de experiencias similares en muchas víctimas y que es trasladada a los Medios para retornar a lo general de la sociedad?

¿O hay una simbiosis similar en la fabricación del Miedo de la que Medios y Gobiernos son responsables de manera muy similar?

El Miedo modifica el modo en que unas personas se comunican con otras; las relaciones. Se sale menos, se habla menos, se sociabiliza menos, se sospecha más. Varios autores en el mundo han comenzado a desarrollar este tema, considerándolo una cuestión nueva a la que se le debe otorgar un tratamiento desde la perspectiva social, de tal forma que para estos autores involucra lo Mediático y los Gobiernos dentro de una concepción más amplia; las Democracias, y más amplio aun, los Sistemas Políticos. A partir de esto, podemos razonar al menos dos tipos de Miedo;

El Miedo Construido y  el Miedo Emergente.

 Del primero encontramos manifestaciones en Noam Chomsky, lingüista, y en el sociólogo Barry Glassner, quienes explican que  “los miedos son cuidadosamente creados y alimentados por quienes deseen infundir temor, por manipulación de palabras, hechos, noticias, fuentes o información, a fin de inducir ciertos comportamientos personales, justificar acciones o políticas gubernamentales (en el país o el extranjero), mantener a la gente consumiendo, elegir políticos demagogos o distraer la atención pública de supuestas problemáticas sociales más urgentes como la pobreza, la seguridad social, el desempleo, el crimen o la contaminación” Y  sugieren que existe una escala de procesos culturales que pueden considerarse como “técnicas” deliberadas para alarmar. Por ejemplo:

Una Cuidadosa selección y omisión de noticias (algunos hechos relevantes son mostrados y otros no);Distorsión de estadísticas o números; Transformación de eventos aislados a epidemias sociales; (Juicios de Salem),Corrupción y tergiversación de palabras o terminología conforme a objetivos específicos; Estigmatización de minorías, especialmente cuando son asociadas con actos criminales, degradando la opinión pública o las políticas de inmigración; (Muro fronterizo EE.UU. – México)Generalización de situaciones complejas y multifacéticas; Inversión causal (convirtiendo una causa en un efecto o viceversa);Fabricación inmediata de eventos o afirmaciones. Se trata de Miedos Construidos, por Medios y por Gobiernos”.

En cuanto al Miedo Emergente, es catalogado como (…) “el otro extremo del rango, una cultura del miedo es planteada como una susceptibilidad que surge de cada rincón de la sociedad contemporánea, de forma natural. Frank Furedi, profesor de sociología en la Universidad de Kent (Gran Bretaña), quien también fundó el Partido Comunista Revolucionario, ejemplifica este margen del rango en algunos de sus libros*, Furedi sitúa el origen del fenómeno en lo que él caracteriza como una ‘falla de la imaginación histórica’, un síntoma que identifica a partir de la extenuación de los sistemas de significado político del siglo XX”.

Lo que de otro modo podemos llamar Fatiga Política en cuanto a resultados y expectativas.

Desde el punto de vista de Furedi, “una percepción universal de horror pre-existe y apuntala las expresiones de alarma de los Medios de comunicación y los Políticos. Mientras los Medios y los Gobernantes pueden amplificar y sacar provecho de esta sensibilidad, sus actividades no son decisivas en su producción cultural”. Furedi nivela la carga en varias voces ‘anti institucionales’ o ‘liberales’, afirmando que ellos son al menos cómplices en la explotación de las ansiedades”.

Un tema, del que todos somos responsables, quienes tienen la capacidad de hacer, porque cuentan con los Medios Económicos y el Poder de Comunicación o Gubernamental, y quienes lo padecemos y callamos.

(*)Culture of Fear: Risk-taking and the Morality of Low Expectations (1997) y Politics of Fear: Beyond Left and Right (2005).

Somos La Quinta Pata.

YAYO HOURMILOUGUE.

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