Entre el 1 de enero y el 27 de febrero relevamos 43 víctimas fatales: 35 femicidios directos, 5 femicidios vinculados, 2 instigaciones al suicidio y 1 travesticidio/transfemicidio.

Datos alarmantes
* 1 femicidio cada 34 horas
* 17 casos en febrero
* 72 intentos de femicidio (1 cada 21 horas)
* 19% había denunciado
*72% de los agresores eran parejas o ex parejas
*44% ocurrió en la vivienda de la víctima y el 23% en la vivienda compartida
* Al menos 23 niñxs quedaron sin sus madres

Mientras el Estado nacional se retira y desmantela políticas públicas, nuestras vidas siguen expuestas a las formas más extremas de violencia machista. La mal llamada “Ley de Reforma Laboral” y otras medidas regresivas profundizan la precarización y afectan especialmente a mujeres y LGBTIQ+, debilitando la autonomía económica, condición clave para salir de la violencia.
En febrero se registró un recrudecimiento alarmante. En Santiago del Estero, en apenas doce días, fueron asesinadas Ramona Medina (65), Thania Santillán (22) y María Chazarreta (30), esta última atacada delante de sus hijxs y con denuncias previas contra su agresor. En Gualeguay, Entre Ríos, Vanesa López (39) fue asesinada luego de que no le tomaran la denuncia cuando intentó hacerla. La desidia institucional también mata.

Muchos de estos femicidios podrían haberse evitado: en casi 2 de cada 10 casos las víctimas habían denunciado previamente. Exigimos responsabilidad estatal y el fin de la espectacularización mediática que revictimiza.
Los femicidios son la expresión más extrema de violencias estructurales que el actual rumbo político no hace más que profundizar.

Este 8 de marzo volvemos a PARAR. Por nuestras vidas, nuestra dignidad y nuestra libertad.
El 9 de marzo 16.30 marchamos de Congreso a Plaza de Mayo
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Raquel Vivanco
Alfonsina Silvestri
«Ahora Que Sí Nos Ven»
Observatorio de las violencias de género

