IAEF – 43º Convención Anual – Resumen de Expositores Primera Jornada

Salta Capital, en el Hotel Alejandro IBalcarce 252, bajo el lema “Argentina: Futuro, Protagonismo y Consensos”.

 

A continuación, un resumen de los principales expositores:

Palabras de Marcelo Fell, Presidente del IAEF:

 

«Seguramente si les preguntara cuáles son sus preocupaciones profesionales y laborales, probablemente habría varias respuestas, pero me atrevo a pensar que coincidirían en varios puntos, esto de hecho lo vamos a poder ver en nuestro primer panel de la jornada de hoy.

Hace décadas que nos preocupamos por los mismos temas: por la inflación, el déficit fiscal, la falta de estabilidad de nuestra moneda, la desocupación y por la falta de reglas de juego claras, que no sean modificadas permanentemente de acuerdo con las necesidades de corto plazo de las autoridades de turno. La incertidumbre que ello genera es un factor determinante tanto para los que debemos tomar decisiones como para todos aquellos potenciales inversores locales como del exterior, y cuando digo inversores me refiero tanto a grandes corporaciones como a una PyME, todos. No se puede vivir en un contexto en el que el cambio de reglas sea un hecho habitual.

La educación, la cultura del trabajo y la seguridad, o mejor dicho la falta de seguridad en el sentido más amplio, también son preocupaciones no solo para nuestros colegas sino para toda la sociedad.

También y no menos importante, el peligro que conlleva la falta de independencia de poderes, base de nuestra República.

Cuando el activo Comité Organizador de esta Convención tuvo que definir un lema, eligió “Argentina: futuro, protagonismo y consensos”. De este modo se decidió salir de la coyuntura, aunque algo de ello vamos a ver en el día de hoy. Se planteó un objetivo claro: tener una mirada hacia el futuro, poder presenciar a verdaderos protagonistas del presente con una visión positiva del futuro. Veremos que esos protagonistas tienen proyectos concretos que nos llevarán a una sociedad mejor y afortunadamente, estos son solo algunos de los casos, hay muchos más. Básicamente vamos a conocer ejemplos en los que el consenso no es una mera expresión de deseo sino que son una realidad tangible.

Seguramente en este caso también coincideremos, debemos finalmente salir de este largo círculo vicioso para entrar definitivamente en uno virtuoso. La Argentina lo merece y lo importante, si todos lo impulsamos será posible.

 

Disertación de Jorge Castro:

«Hay un aumento de la inflación en el mundo entero: este año asciende a 7,8% anual, la mayor desde 2008. En el Reino Unido la inflación alcanza el 9,1% y llegaría al 21% hacia fin de año.

Bajo crecimiento y alta inflación prevé el Banco Mundial para los próximos diez años. Lo que ha desatado esto ha sido el shock energético, resultado de las sanciones de EEUU a Rusia y sus consecuencias. El precio del gas ruso en Europa aumentó más del 700% este año. Alemania e Italia se sumergirán en una profunda recesión. EEUU se contrajo 0,9% anual en el último trimestre.

El FMI estima una profunda recesión de la economía mundial en la segunda mitad de 2022. Con una prolongada crisis de la energía, tan larga como larga sea la guerra de Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia por EEUU.

El corte completo del gas ruso a Europa, más una nueva caída de sus exportaciones petroleras, llevaría a cero el crecimiento, tanto en los EEUU como en la Unión Europea.

La alta inflación en EEUU se ha tornado permanente, influyendo en toda su actividad. Es producto de una vigorosa demanda interna, combinada con una oferta reducida de la fuerza de trabajo. Es una alta inflación de demanda, que arriesga convertirse en un fenómeno arraigado.

Para reducir la inflación a un 2%, las tasas de interés en EEUU deberían crecer a 7 u 8%.

La América latina del norte –desde México al canal de Panamá- está completamente integrada a EEUU y Canadá.

La América latina del sur se inserta primordialmente con Asia y en especial con China.

Argentina es la segunda economía de la sub región, después de Brasil. La relación más relevante para Argentina es con Brasil y el resto de la región: el Mercosur más Chile.

El objetivo de Argentina en este nuevo escenario global es lograr un protagonismo propio en la política mundial. Hay que terminar lo antes posible con la guerra de Ucrania, cuyo efecto es nefasto para la economía mundial.

El Mercosur se ha transformado ya en la principal plataforma productora de proteínas del mundo, lo que configura una carta ganadora en este nuevo panorama internacional.

Interrogado sobre las consecuencias de la incorporación de cuatro regiones ucranianas a Rusia, Castro consideró que la guerra de Rusia no es contra Ucrania sino contra EEUU y la Otan. El epicentro del conflicto que desarrolla EEUU es la isla de Taiwan. Lo que existe es un enfrentamiento entre las dos superpotencias: Estados Unidos y China.

El 44% de las empresas transnacionales son estadounidenses. Y el 25% son chinas.

¿Hay un final previsible de la guerra de Ucrania?

Acaba de triunfar en Italia una candidata de extrema derecha. Hoy los precios de la energía son los más altos de la historia. Lo que ayudó también al triunfo de la extrema derecha en Suecia.

En cuanto a la Argentina, la desaparición del poder político presidencial ahonda la crisis. Si no despliega su enorme potencial es por esa carencia de poder político. A la Argentina y Brasil se les reclama un aporte fundamental en alimentos y energía.

En cuanto a Brasil, no hay ninguna posibilidad de un golpe de estado promovido por Bolsonaro, para oponerse al triunfo de Lula Da Silva.»

Fragmentos de Miguel Kiguel:

«El crecimiento mundial está en 3,2%. Preocupa sobre todo que también China está creciendo menos. Ya no es el motor del mundo. La buena noticia es que América latina estará creciendo un 3%. Vemos tendencias a la recesión en Europa y Estados Unidos.

Del destino de la inflación dependerá lo que suceda con la economía real. Durante muchos años se creyó que la inflación era un tema superado… hasta que llegó la pandemia.

La crisis de Lehman en 2008 y la de la pandemia son distintas. La de 2008 fue una crisis típicamente financiera. La actual no es financiera. Toda esta liquidez que emitieron los bancos centrales fue para dar plata a un montón de gente.

Se discutió si la inflación era permanente o temporaria. Lo que preocupa es que ya no es “tan temporaria”. Es más “argentina”.

Los salarios están empezando a crecer a niveles parecidos a la inflación núcleo. Y con una tasa de desempleo baja. Las empresas pagan más porque no consiguen gente.

El problema en el mundo es cómo se frena la inflación. Por ahora, con suba de tasas. Pero la FED y el BCE empezaron tarde.

Todos los países han subido sus tasas. América latina reaccionó antes.

La FED viene subiendo la tasa. Hoy está en 3% y se espera que a fin de año esté alrededor del 4%. Pero le falta recorrido: por lo menos un punto más.

No es una crisis financiera pero es una crisis inflacionaria. Es el mundo que enfrentamos.

Una inflación del 4%, ¿es peor que una del 2%? Diría que no. Aunque el equilibrio es diferente.

Argentina no está integrada al mercado de capitales ni al de bienes.

La crisis de 2001 le ganó a todas. La de la deuda de los 80 fue fuerte, aunque con menor pobreza. La hiper del 89 califica por ahí, y la de Lehman Brothers.

La crisis actual es muy larga. Estamos todos agotados. Todavía puede haber una mini explosión, aunque no una crisis equivalente a las anteriores: si se soluciona el problema cambiario, la cosa puede mejorar.

A Batakis le faltó volumen político, que es lo que trae Sergio Massa. Pese a ser abogado tiene la capacidad de entender. Tiene una visión mucho más pro-mercado que Guzmán. Aunque los problemas son tan complejos que se vuelve difícil solucionarlos a cualquiera.

El actual es el “plan llegar”. El programa con el FMI es ultra light. Mejor tenerlo que no tenerlo: de alguna forma ayuda a encauzar la economía.

Las reservas habían llegado a 1.200 millones de dólares: el equivalente a tres días de importaciones. Massa atacó el tema.

La plata grande viene del dólar soja. Las reservas subirían a cinco mil quinientos millones. Es una solución transitoria.

Al exportador le conviene traer todo ahora. La pregunta es cuánto es anticipo de exportaciones y cuánto es liquidación de silobolsas.

Hoy el peso está más retrasado que el año pasado. El incentivo a exportar es nulo. Todos los incentivos son a tratar de importar más.

El “conejo de la galera” de Massa fue el dólar soja. Pero no hay otros sectores que puedan exportar siete mil millones en un mes. La única opción ahora es el “dólar Qatar”.

420 mil millones de pesos cuesta la implementación del dólar soja. ¿Quién toma esa pérdida? No se registra pero existe.

La inflación viene fuerte. Este año estará entre 95 y 100%. Y el año que viene será más alta todavía, porque el gobierno necesita inflación para licuar gastos.

Este año no hubo salto en el tipo de cambio. No hubo tarifazo. Pero la inflación siguió subiendo.

La suba de julio y agosto fue auto infligida, por haber puesto el “súper cepo” en junio. Subieron los precios de todos los bienes importados: subieron mucho más que los servicios.

La emisión monetaria es menor a la de años anteriores, contra lo que la gente supone. Pero la gente huye de los pesos, lo que sí fogonea la inflación.

La deuda argentina es 42% del PBI. No es una deuda grande. El problema central es que Argentina no tiene credibilidad en el mundo. La historia nos condena… Lo que hay que cambiar es la historia.

Argentina tiene una historia de romper contratos. Incluso el de Macri, que repudió los contratos del dólar futuro. Es indispensable respetar los contratos.

Mi época más tranquila en mi asesoría fue la de Néstor Kirchner. Duró hasta 2007… hay que cambiar muchas cosas. El problema sigue siendo político, aunque no alcanza con lo político. Tiene que haber estabilización y reformas estructurales. Todo junto. Un programa de cambio de régimen, para que Argentina sea un país distinto. ¿Se puede? Lo hizo Israel, que hoy tiene una moneda muy fuerte y una inflación muy baja.

¿Shock o gradualismo? Una combinación de ambas cosas. Lo más difícil es sacar leyes que cambien a la Argentina, como lo hizo Cavallo en los ´90. La inflación no se para de un día para otro.»

Buenos Aires, 29 de septiembre de 2022.-

INFORMACIÓN PARA LA PRENSA

 

 

Carla Arcuri

BASSO DASTUGUE & ASOCIADOS

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Autor entrada: La 5 Pata

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