COLUMNA DE OPINIÓN. YAYO H. “Tomás y el estado larval.” LA5PATA.-02-02-15

Lo que sucede no es un hecho menor; marca la rivalidad absurda dentro del país. La no construcción. El intento de una batalla cruel y vacía. Que nadie pide. Una batalla para nada. Como un Jardín de Infantes desviado, deformado en contenidos.

Estoy lejos, muy lejos, pensando en Tomás.

Hace años, por casualidad los dos meabamos en el baño de un Centro de Conferencias, mirando la pared de azulejos. Fue tras una charla que dio. “Buena Presentación”, le dije sin mirarlo. “Buena pregunta, la tuya, respondió” sin mirarme. Así nos conocimos.

Pasaron los años.

Ahora leo; “Una larva es una forma juvenil. El aspecto de la larva en general es muy diferente a la forma adulta como en las orugas y las mariposas. Una larva tiene a menudo estructuras y órganos únicos, que no se reproducen en la forma adulta”. Y pienso inevitablemente, aunque sin odio, en quienes han usado Twitter para ofender a Tomás.

Y veo. Y vuelvo a ver. Hasta que ya no quiero ver más y apago la televisión que me molesta; Si Capitanich, un Ministro designado por la presidenta, rompe la hoja de un diario ante las cámaras ¿Cómo no interpretar a cada uno de aquellos jóvenes y no tan jóvenes K, que vapulearon a Tomás Bulat en twitter a horas de enterarse de su muerte?, ¿Cómo se debería reaccionar ante la muerte de alguien que no piensa igual que uno?

La Respuesta es; “Humanamente”. Una capacidad que al parecer se ha perdido en los jóvenes oficialistas, que por otra parte se precipitan y son abundantes ante un fanatismo emocional, descuidando cada razón de vida. Quieren ser enemigos políticos de Tomás, ignoran que de haberlo conocido, hasta pudieron haber sido grandes amigos.

Bulat dijo que posiblemente el dólar llegara a 20 mangos, pero lo que realmente explicaba, era la Inflación que empujaba ese dólar. ¿Algún twittero puede negarla? O al menos, ¿Algún Twittero K puede entenderlo o reconocerlo?

Bulat explicó más, que a él le iba mejor cuando al país no le iba bien. Fue ante la entrevista de Revista Noticias. Y aunque esto después fue sacado de contexto, también se refería a una situación general del país que ha empeorado, precisamente como él adelantó infinidad de veces. Sin dudas, la impulsividad y el desconocimiento de los jóvenes y no tan jóvenes K, la distorsión masiva que autogeneran, impone desde aquí decir que deberían saber que en Argentina y en cada país del mundo le va bien a cada contador, a cada economista privado, incluso oficialista, a los amigos del amigo de cada político, y a quienes viven del Estado sin contribuir con nada a cambio, siempre que las cosas estén económicamente mal y además se nieguen. Paradojas, cuando les va bien a sectores que se diferencian. Pero ocurre. Espejismos permanentes, inventados por cualquier Poder, para no ver. Como el reciente anuncio del aumento a los jubilados, que en números parece importante y es adictivamente aplaudido, pero que a los viejos les alcanza para cuatro cajas de remedios por mes, y con suerte. Es nuestro caso. Parece que estos jóvenes K, especializados solo como jóvenes K, no lo saben, arriados a entonar cánticos en cada cadena nacional, escupiendo hacia arriba, amando esos años 70 que les mal contaron, ironizando una muerte que al mismo tiempo, no hace más que auto degradarlos, sin reparar que en Tomás, hay hijos, esposa, familiares, amigos… Será que ellos no los tienen, fuera de la comunidad K.

Yo no deseo la muerte de Capitanich, pese a su intolerancia y su estupidez, deseo sí que la pesadilla termine para que la Justicia lo convoque como a tantos, después de ver su declaración jurada, o luego de analizar la realidad chaqueña. Deseo que viva, y que se acabe su mandato. Habrá alguien que lo quiera, y debo respetar esa decisión. Tampoco deseo la muerte de D’elía, ni de la Presidenta, nos las deseo, pese al daño que me han originado, directa o indirectamente. Lo que deseo es que la justicia me explique con claridad sus fortunas. Incluso a cada ignorante twittero que parece no tener otra cosa que hacer, lo prefiero vivo para saber si es posible que los años les acerquen otras realidades. Tal vez, alguno de ellos deje de ser larva y alcance un estado superior. Para comprobar si son capaces como Bulat decía, “de estudiar para ser rebeldes contra el sistema y romper desde cada libro la esclavitud”.

Tampoco deseo la muerte de Boudou y sus ex socios de la costa atlántica. O del joven y desconocido Carles, abogado y mendaz. Ni del Titular de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, Ricardo Forster con su gran sueldo. Revolucionarios todos en definitiva de libros de bolsillo de bibliotecas breves y unilaterales, que no abren ni despejan mentes en formación, ni siquiera en Twitteros especializados en ser únicamente Twitteros. No puede confundirse desde joven, la libertad de lo que llaman militancia con el adoctrinamiento en serie. En tira, sin preguntas propias, sin respuestas inteligentes. Sin verificar lo que se toca.

Deseo la muerte de la Corrupción que originan, no la de cada uno de ellos.

Y no estoy defendiendo a Bulat, aquí, ahora, a más de quinientos kilómetros de donde lo están velando. Porque siempre supo defenderse solo. Simple y conocedor. Era extremadamente capaz, y un emprendedor nato. Estoy tratando de defender al país del que soy parte y del que él es parte, de larvas que estorban. “Una larva es una forma juvenil. El aspecto de la larva en general es muy diferente a la forma adulta como en las orugas y las mariposas. Una larva tiene a menudo estructuras y órganos únicos que no se reproducen en la forma adulta”.

Es una esperanza al menos, que quienes han ofendido así, aun no se hayan desarrollado en plenitud. Habría una esperanza. Y es una pena de naturaleza vaga que Tomás se haya ido justo cuando hasta ellos, un tiempo más adelante pudieran necesitarlo. Todos nos vamos a necesitar. Necesitarnos, es el principio de hacer cada cosa bien.

Porque de no ser así, creo que Quienes hacen Patria sobre la muerte de alguien que no pensaba parecido, están muriendo.

YAYO H.

LA 5PATA.

Compartí el contenido:

Post Author: Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *