Opinión. YAYO H-YPF II- LA 5PATA-

Me pregunto si más allá del patrioterismo rápido, y por lo general emocional y respetable, antes que analizado, esta expropiación de YPF nos asegura mayor producción y autoabastecimiento. Y me respondo que no.

Y me pregunto si el dinero que el gobierno comienza a recaudar de YPF es suficiente para establecer las mejoras comprometidas. La respuesta, nuevamente es no. Estamos demasiado lejos con los números.

Entonces me pregunto más ¿Dispone el Gobierno de los capitales necesarios para avanzar, no solo con las inversiones en YPF, sino para cumplir socialmente con sus compromisos, sin volver a tocar en algún momento fondos del BCRA, digamos unos 10 mil o 12 mil millones de dólares a futuro y ni siquiera para hacer mucho, sino para estirar plazos y mantener cada situación como esta? Y la respuesta continúa siendo que no. Como vamos, no alcanza.

Esta fiesta que inunda actos, algunas calles y redes sociales, desconoce de agonías macro en medio de la cual festejan, y del coletazo en lo micro económico. Lento, y firme.

Pensemos por un momento las medidas que tomó Moreno respecto a las importaciones, la respuesta está en lo macro y la balanza comercial. No interesa a que costo. La premura Macro, lo exige, porque lo que falta es plata.

El gobierno, pongámonos serios unos segundos, lo sabe, y juega al límite, debe afrontar compromisos prolongados, y ya no queda resto para tanto, económica y financieramente hablando.

¿Acudirán inversores internacionales? Desconozco, pero seguramente antes tomarán buenos recaudos. Ya que la Seguridad Jurídica no es lo que dijo Kicillof, sino lo que cada accionista comprueba antes de poner una firma.

Retomemos. La respuesta ya no pasa por los puntos anteriores, sino por una más sencilla. Ante esta situación “embudo”, donde las reservas y el tesoro se esfuman, y lo generado por la producción ya no alcanzara para los costos planificados y conocidos, sobre todo porque una soja a 550 entre otras cosas es irreal, y lo más posible es que baje, ¿qué hará el Gobierno? Los capitales de amigos argentinos tienen un límite. Sus aspiraciones y dineros, también.

¿Qué rentabilidad queda para extraer gas, aunque ningún potencial inversor llegue a exigir el costo que se paga a Bolivia y se sitúe más abajo? Además de promulgar esta Ley, el gobierno debería llevar tranquilidad a posibles inversores, que por otra parte no son tantos como se insinuó en los momentos previos a la medida. Los hay, con distancia y precavidos.

Una primera cosa que se observa: La medida ha tenido un gran apoyo popular, lo que obligó a que muy pocos políticos conservaran su honra. Era de esperar. Más de uno quería nacionalizarla, aunque en otra etapa y en diferente situación. Nadie puede oponerse a la medida, salvo porque la medida tiene huecos por todos lados. Seguro que había que tomarla, no busquemos demasiadas razones, este mismo gobierno que nos dejó sin política energética estaba gastando del bolsillo de todos nada menos que 12 mil millones de dólares para importar el combustible.

Digamos para finalizar, que después de un crecimiento fenomenal de un 8% anual, donde las paritarias lo mismo que los insumos para producir corren detrás de la inflación, hoy descubrimos que fue al costo de las joyas de la abuela, cuando el crecimiento verdadero se mal gastó, y que en esta desaceleración económica más tarde o más temprano, los sacudones del viaje se van a notar. El Gobierno se está quedando sin caja, y llega un momento, aunque falte tiempo aún, en que ningún tecnicismo pueda superar esa dificultad. Y si bien contienen tarifas por ahora evitando una respuesta anti popular y netamente política, los impuestos ya iniciaron sus subas sin retorno.

Una segunda cosa que se observa: El silencio Empresario. Al que podemos dividir en tres categorías.

-Quienes festejan, emparentados ideológicamente o no, y hacen acto de presencia ante cada convocatoria de Balcarce quedando expuestos, ¿por qué? Bueno, porque algo deben. Y me refiero a todo tipo de sector. Muchos de ellos que deben asistir, han preferido quedar detrás de las cámaras oficiales.

– Otros, son reticentes y esperan los primeros resultados, sabiendo que se tardará meses. No descuidemos un empresariado que lucha por su independencia de criterio sin conseguirlo, por razones obvias, que tardo una vida para llegar a donde llegó y no pudo evitar la succión de un gobierno que no permite la despresurización.

-Y están los que no comparten el modo, los mecanismos, y la ausencia de definiciones que terminen de coronar la medida. Son los que solo responden por encuestas y mantienen su anonimato y su empresa bajo techo, lo mismo que su sillón director. Es cuando la distancia se convierte en salud.

Es verdad. Cada país, tiene lo que vota. El problema, es que si se votara hoy en lugar de octubre pasado, Cristina Fernández, volvería a ganar en segunda vuelta.

Definitivamente, quienes creen, tienen un problema, quienes no creemos, también. Quienes no necesitan creer, están peor, la incertidumbre los amenaza. Una situación totalmente inédita, donde cada coyuntura nos exige una creatividad que nos desborda.

Más que nada esta medida es útil para saber cómo y quién sigue siendo cada uno de nosotros.

Quiero una YPF nacional, pero no puedo mentirme. No veo salidas a este paso, allá donde el camino se estrecha pasaran los que tengan para el peaje, no importando cómo consiguieron para pagarlo.

Lo mejor que pudiera ocurrir, es que ésta medida, nos impulse a un debate serio, donde el esfuerzo individual y el emprendedurismo sean considerados el equilibrio junto a un estado que se esfuerce en la misma dirección. ¿Dónde está dado el límite del Dirigismo, siendo que a muchos no nos han invitado a participar? ¿Dónde la convocatoria cuando cada término establece la realidad territorial de amigos y enemigos? Así, imposible. Entonces, no habrá tal debate, aunque éste gobierno resuma un poder tal, como para ponerlo en práctica. No lo hará.

Con YPF, políticamente me temo, y salvando distancias, va a ocurrir lo que está sucediendo ahora con muchos planes sociales. Los quise, los alenté. No había otro camino después de los 90. Pero no generaron cultura laboral, y hoy vemos gravado el salario de una clase media que ralea y va a menos, con grandes cargas de Ganancias, mientras no se corrigen ni optimizan ni se controlan los “Planes Descansar de miles”. La inflación tampoco perdonará eso llegado el momento, y será la peor arma contra el propio gobierno que aplicó la medida, aunque sin ser su creador.

Esta YPF, va a exigir actualizar más adelante un tipo de cambio retrasado, justo cuando la caja esté vacía.

Ahí descubriremos la Argentina que tenemos, que decimos amar, pero que no vemos, que no tocamos. Hembra herida, nos hará llorar lo que hoy exageramos fervorosamente.

YAYO HOURMILOUGUE

LA 5PATA

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Post Author: Editor

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