Columna de opinión de Carlos Bertone. Presidente FISFE

 Rosario, viernes 2 de septiembre de 2011


Señor
Periodista

Con motivo de celebrarse el Día de la Industria, el presidente de Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), Carlos Bertone, elaboró una columna de opinión en la cual reflexiona sobre la historia del sector y su situación en la actualidad. 

Esperando que sea de interés para su publicación en su prestigioso medio, lo saludamos con atenta consideración.

Prensa Fisfe 


Contacto: Natalia Canarelli

prensafisfe@gmail.com

2 de Setiembre: Porqué y cómo festejamos el día de la Industria Nacional.

 

Carlos A. Bertone*

 

 

                La fecha del 2 de setiembre, nos remite al  día del año de 1587  en que desde el puerto de Buenos Aires se exportaron  a Brasil productos elaborados.  Las provincias de Tucumán y Santiago del Estero habían sido las productoras,  principalmente de tejidos y bolsas de harina.

                El hecho tiene elementos que generan  controversias. La faceta positiva, sin lugar a dudas,  es que a menos de un siglo del descubrimiento de América estaban saliendo desde territorios que hoy forman parte de  la Nación Argentina productos elaborados. Salía valor agregado. Se exportaba industria.

                La otra cara de la moneda es que  el hecho produjo denuncias de corrupción porque supuestamente dentro de las bolsas de harina se encontraban barras de plata procedentes de Potosí. Esta exportación de plata estaba prohibida y  por lo tanto implicaba un acto  de contrabando.

                Tampoco es un tema menor advertir los roles territoriales que el hecho reflejaba: por un lado, un interior productor de bienes con valor agregado y, por el otro,  el puerto de Buenos Aires que ya comienza a perfilarse como la boca concentradora del comercio internacional.

                Hay un segundo elemento que en la historia argentina está bastante poco estudiado: cómo y cuando se fija esta fecha como día de la Industria.

En general hay aceptación que es el Consejo Nacional de Educación el que en el  año 1931  decide adoptar este acontecimiento para conmemorar, con fines educativos, el día de la Industria.

                Sobre el final de esta década del 30 la Unión Industrial Argentina comienza a promocionar la conmemoración de su día a la población en general  extendiendo los límites escolares.

                En la primera presidencia de Perón –según las crónicas de la época- se considera que el embarque de 1587 no  tenía significación para ser el fundamento de la conmemoración y cambia la fecha por la del 6 de diciembre.

Este día se refiere al del año 1793 donde el Doctor Manuel Belgrano es designado secretario del Consulado de Comercio de Buenos Aires. Desde allí promovió el progreso industrial, facilitando y favoreciendo la incorporación de herramientas y maquinarias.

                En toda la etapa del gobierno peronista la propagandización del 6 de diciembre como día de la Industria tiene un fuerte impulso. Hay conmemoraciones de todo tipo  e inclusive emisión de sellos postales.

                Es interesante descubrir en la Hemeroteca Digital del Diario “El Litoral” el festejo del 6 de  diciembre de 1955, y encontrar nuevamente reflejado en las páginas del diario en 1957 el festejo el 2 de setiembre.

                Quizás estas idas y vueltas de un proceso de recordación no hace sino reflejar lo que fue la historia  de la industrialización del país: un camino difícil, sinuoso, con periodos de crecimiento y otros de estancamientos. Stop and go. En algunos casos, como el iniciado a partir de 1976   directamente dirigido a la destrucción  del aparato industrial, camino que nos llevó a la crisis terminal del año 2001.

                En este recorrido  quizás podamos  pensar en que el año 2.010 puede representar un nuevo hito de recordación de la Industria Nacional,  expresado por su comportamiento en las exportaciones.

En contraposición del proceso que se puede observar en varios países de América Latina, donde la primarizacion es moneda corriente,  las MOI (Manufacturas de Origen Industrial) crecieron a mayor tasa que el total de las exportaciones, lo que le permitió alcanzar un record no solo en el valor absoluto exportado (U$S 23.652 millones), sino en la participación total de las ventas externas alcanzando el 35 %.

                Esto  muestra  las posibilidades de crecer con un modelo industrial diversificado, con matriz productiva sustentable que en muchos sectores pueda gestar sustitución de importaciones pero que también sea capaz de conseguir competividad en mercados externos.

                Este proceso no se da por  un curso natural de los acontecimientos. Necesita enmarcarse en un proyecto de Nación, con un fuerte entramado socio político y buscando que el trabajo sea el elemento articulador de una sociedad más justa y equitativa.

               

 

 

* Presidente de FISFE.

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