Opinión-YAYO H- Entre Votos y Espejismos. 12 de julio/11

Al parecer, necesitamos replantearnos algunas realidades.

Mauricio Macri;  47,08%. Faltó poco para que no haya balotaje. Daniel Filmus;  27;78%. Pino Solanas;  18;82%. M. E. Estenssoro; 3.32%. Silvana Giudice; 2;06%. Jorge Telerman; 1;76%. Fuente Perfil.com. Hora 02:50 (Son los datos publicados, aunque si hacemos la cuenta esta sobrando un 0,82%, lo que no  interferirá  significativamente para el desarrollo en cuestión).

Un Espejismo o Miraje, es una ilusión óptica en la que lo lejano aparece reflejado en una superficie lisa como si se viera una superficie líquida que, en realidad, no existe. Algo de esto está ocurriendo todavía a los candidatos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que representan al Gobierno nacional.

El Macrismo logró mayoría en todas la Comunas Porteñas, 40% en el sur, un 55% en el norte,  y  el rabino Bergman con casi 45% de los votos, obtuvo más del doble de los votos de Cabandié, quien consiguió el 14%.  Un Rabino que roza mas una filosofía casera de sentido común que el desborde ideológico al que se opone, tibieza pura,  mientras Cabandié no ha renovado un discurso que ha llegado a desbastar a un porcentaje del voto capitalino, ebullición permanente con una historia real pero muy reiterativa y quizá no por responsabilidad de él. En estos años, de los dolores reales, la política no debe abusar. Macri logró casi 20 puntos sobre Filmus, y no es la primera vez que se enfrentan en una contienda electoral.

Es verdad que el Voto Metrópolis, o el voto porteño, tiene características propias. Impensadas, incalculables y espontáneas. Sin embargo, no nos podemos permitir la vaguedad, el rencor, o la distorsión convenientes ante tanta contundencia en los resultados, y por el solo hecho que de tan acostumbrados a ganar, a muchos funcionarios alejados de realidades sencillas, no les guste perder; (Agencia Télam; El jefe de Gabinete afirmó esta mañana que no le llama la atención que “la ciudad se le parezca a Macri” y señaló que “nunca” vio a “nadie que le importara tan poco un gobierno” como a los porteños. A su vez, destacó la necesidad de “competir” en la segunda vuelta “porque es lo que establece la ley”). Suena más a desesperación y riña, que a estrategia inteligente. Difícil que Filmus levante semejante frase. Con el agregado que no saludar a un contrincante, es completar una derrota no asumida.

Convengamos aspectos mínimos muy a pesar de peronistas históricos y de izquierdistas nobles;

.En estas elecciones, se impuso el “dejar hacer”, antes que el “cargamento ideológico”, que se auto pretende una enseñanza y disciplina permanentes. Antes que “las desviaciones paternalistas de verdad absoluta”.

. Se impuso “La realidad”, aunque falten resultados de gestión visibles en el Macrismo,  muchos, antes que “la liturgia partidaria”.

. “Lo simple”, ante lo complejo de “enciclopedias explicativas que se arrogan para sí, sabiduría experimentadas indiscutibles”.

. “La música latina”, antes que “la marcha peronista”. Y en este dato, nada menor, y para esta  Argentina, una cosa y otra, por primera vez, sonaron desagradables, o al menos, fuera de lugar, una por exagerada, la otra por antigua y mal gastada. Ningún otro elemento, marcó tanto los extremos de la decadencia de anoche.

. “El des-temor de la iniciativa privada”, pese a tantas dudas y hasta cierto desinterés social, o cierta parcialidad de interés social (Macrismo), se impusieron antes que “la gran apariencia del protagonismo estatal, sanador y salvador”.

.Lo “lavado y mixturado”, antes que el discurso “de dialéctica contundentemente progresista”.

.Definitivamente, ganó en esta vuelta “lo que sea que llegue” ya que el Macrismo es todavía inexplicativo, antes que “La Verticalidad eliminando candidatos de iniciativa propia”, es decir, antes que lo Mega Estructural.

Habría otras visiones;
Así como Macri no es lo mejor que le ha sucedido a la Ciudad, es mejor para el porteño que lo que recuerda de cada gestión anterior, lo mismo que el kirchnerismo lo es al menemismo. Lo mismo que la sociedad, tarde o temprano será a los políticos.

Este voto demostró que es tanto el cansancio cívico, que más vale dejar las cosas como están, antes que retornar a un pasado conocido. Y es preferible la tranquilidad y la lentitud, a veces el retroceso, y hasta la duda, antes que el conflicto permanente que a la larga no es atravesado por el centro con el objetivo de ser corregido, cuando después permanece en esa suerte de continuidad sin resolución.

Si a una pata del bipartidismo, a la UCR, hace años la fagocitaron los imperdonables errores propios, y el Movimiento Justicialista, a este Justicialismo ahora, lo comienza a devorar la sociedad civil, alineada a la des credibilidad partidaria, ante un intento de retornar a un pasado incorregible. Es decir, estamos ante un voto diferente que no imaginábamos. Lo que por primera vez, podríamos llamar “Voto propio”, inmune casi al bagaje propagandístico, ya que mientras lo panfletario avanza en una dirección, lo vivencial de cada uno asume la realidad de otras cosas. Aun así, hubo un voto polarizado, pero no por la propaganda, sino por la incertidumbre.

¿Debería Filmus bajarse del balotaje? No. Definitivamente no, aunque ya se lo visualice rotundamente solo. Y me refiero a esa soledad que brota del mismo poder que insiste en representar. Es la soledad del que no decide. Aun así y a riesgo que su actitud se modifique en días, no debería bajarse, porque es en el reordenamiento de una segunda vuelta donde el desplazamiento del elector se va a ver con mayor claridad, independientemente de alianzas, condicionamientos y acuerdos de cada partido y de cada sector. Vale decir que cada acuerdo, deberá pasar las pruebas de las urnas y esas respuestas van a ser nuevamente diferentes de lo que cada candidato cree. ¿Puede Filmus o mejor aún, el poder vertical revertir esto al 31 de julio? Podría ser, aunque a juzgar por los porcentajes actuales hoy convendría decir que no, que sería casi imposible. Hasta los electores de proyecto Sur de Solanas, irán en un porcentaje estimado a sumar votos para Macri, lo mismo que para Filmus,
 ya que quedó claro que no se vota por posición ideológica, sino por coyunturas estacionadas, y esa es la fisura natural, hoy, que los creativos del Gobierno nacional no distinguen bien. No aprendieron de la victoria de De Narváez en la provincia cuando se trató de un voto anti kirchnerista y no pro-narvaísta. Les cuesta asumirlo ahora en la CABA. El Poder cuando es tal, no aprende, avanza.

Sin embargo, el gobierno Nacional tiene tiempo de bajar toda la estantería a la ciudad, al mismo tiempo, hay que considerar  si la Presidenta antes que nadie, y luego Oscar Parrilli y compañía, deciden hacerlo o no, o sea hasta dónde es conveniente para el poder, ya que no es la CABA quien modifica el escenario nacional.

¿Afecta este primer resultado las posibilidades nacionales de Cristina Fernández de Kirchner? Tampoco. En absoluto. Todavía no. Leerlo así, sería un error más. La contienda nacional, habrá de definirse en cada provincia y sobre todo en el territorio bonaerense, donde la penetración asistencial del Oficialismo nacional, es sustancialmente mayor que en la CABA. Pero donde al mismo tiempo, el gobierno ha colocado fichas en una Militancia in-experimentada como La Cámpora, salvo Dirigentes que de jóvenes tienen poco y que buscan fatigosamente el anti capitalismo mientras viven del capitalismo pero donde tienen poca injerencia territorial, y en un páramo bonaerense que ya se orilla a contramano con Intendentes decepcionados que buscan alternativas nuevas para una supervivencia propia, en la que además entran en riesgo sus intereses más sagrados. Y ese es uno de los factores de definición en contra del Gobierno. Quedan dos factores a favor del Ejecutivo nacional; que n
 o hay líderes políticos visibles que puedan contrarrestar a la Presidenta, y que el Gobierno cuenta con los medios necesarios para soportar cualquier embestida y avanzar. Y cuando hablo de medios, hablo de dinero.

La provincia de Buenos Aires y otras tantas, deberán definir a cara o cruz lo más preciado; “Aceptar o rechazar si se continúa asistiendo la pobreza al mismo tiempo que utilizándola, o contrariamente sacarla adelante con la construcción de una cultura de trabajo que interponga el “yo propio” en cada uno, para lo que solo es necesario reorientar esos recursos, no retirarlos. Esa es la columna de una decisión que no pasa por la propaganda, sino por cada hecho puntual, donde si cada asistido vota al gobierno para seguir siéndolo, cada docente, cada comerciante, cada profesional y cada independiente, habrán de proponer lo contrario. Fueron en esa dirección cientas las señales, desde hace tiempo. Falta agregar otros sectores, los rurales y los urbanos medios con laberintos internos inexpugnables.

Los Supuestos Objetivos Humanos del oficialismo con su permanencia en el presente de un pasado fogoso, han imposibilitado que el Humanismo tan mencionado se proyecte desde este presente hacia el futuro. Si como poder concentrado, no se replantean esta situación, les queda solo la billetera.

La Democracia tiene la sabiduría de modificar y modificarse dentro de hechos que carecen de sustentabilidad en un período que va de la exultación al declive, aun cuando muchos no lo esperen y mientras resbalan no lo noten. Como tal, y en un sentido figurativo, la Democracia es una gran isla a la que trepamos luego de las guerras. Algo así como el hallazgo del mejor lugar. Mientras nos multiplicamos, devoramos cada planta, y nos va quedando territorialmente chica. Pero no sabemos si en Ella y en diferentes etapas, estamos todos a salvo, o todos perdidos. En su territorio, los mejores lugares rotan cíclicamente, sin explicaciones racionalmente humanas, sino naturalmente espontaneas. Es cuando los errores se pagan. No hay otro modo de concebir la Democracia. Si somos Democracia, somos Tiempo.

El tema es saber si lo que Ortega y Gasset detectó como “Particularismo” no nos afecta más allá de “lo colectivo”. En su España, Él lo detectó lamentablemente antes de una gran guerra civil.
Aquí, en buena hora, la peor trinchera continúa siendo lo Egocéntrico de un Hedonismo Político que va a terminar oliendo mal cuando llegue el último reparto, ya que no va a alcanzar para tantas ambiciones.
Cuando queden los restos de un paternalismo unilateral y parcial, que ha inoculado queriéndolo o no en la sociedad, el lado menos feliz de una Democracia, con el privilegio y el autismo del poder que alguna vez fue dado, y que festejó por todos lo que gran parte de la sociedad no compartía, entre otras cosas por no ser invitada, solo habrá tiempo para una cosa, la reconstrucción y el recambio.

La evolución nos orienta a lo que ya se vislumbra, y que por lo pronto no es ni el Macrismo por ahora circunstancial, que antes que festejar un triunfo propio debería analizar la derrota ajena,  ni la frustración de los perdedores que para peor no asumen que en un domingo se han convertido, al menos y de golpe, parcialmente en tales.

La demanda, aunque aun no nos demos cuenta, se resume en nuevos liderazgos sociales, y no precisamente político partidarios, asumiendo que los partidos deban ser el modo organizado aunque no prebendario de hacer Política.

Hay una lectura final; Acaso el porteño fue el primero en atreverse a demostrar los verdaderos síntomas de una sociedad extenuada. Esto no alcanza a ser un voto castigo, ya que aun no se ha castigado a nadie, se trata de un voto de advertencia. Un exhorto, un consejo, un aviso.

Definitivamente los políticos y conductores nuevos no aparecen, les basta con ver lo que hay delante de ellos para no querer parecerse.
Si con un avión sobrevoláramos la isla, la Democracia, un simple vistazo sobraría; Hay mucho mal en lo viejo, y no hay nada nuevo, en lo nuevo.

Esta Democracia tan preñada, no puede dar a luz la Honestidad.

YAYO HOUMILOUGUE.
LA 5PATA

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Post Author: Editor

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