DÉFICIT y ESTADO- Prof. Guillermo Sandler

1.Introducción. Entre los fundamentos de la ciencia económica se estudia el principio “restricción presupuestaria”o “recta de balance”, que establece que el consumidor no puede gastar más de lo que establece esa restricción. Comportamiento que respetan los individuos, las familias y las empresas, pero no el Estado. Pues éste, cuando los gastos superan a los recursos, directamente emplea dos mecanismos: endeudamiento o creación de nuevos impuestos (nuestro régimen impositivo vigente cuenta con 116 impuestos).

 

En la actualidad se discute en los ámbitos políticos sobre gradualismo o shock en la política económica.

El gradualismo es la creencia que el cambio económico-social se logra mediante pequeñas y discretas mejoras. El problema es qué son mejoras, pues. para el genial Pierre de Laplace un pequeño error al inicio puede transformarse en un grave problema al final. Por otra parte, los textos de economía hablan de corto, mediano y largo plazo en la producción de mercancías y en macroeconomía de: coyuntura (corto plazo) y crecimiento (largo plazo), siguiendo un poco a Keynes. Walter Eucken, en su “Fundamentos de política económica” dice: “el problema de la política económica es cómo organizar ese enorme aparato de producción para la satisfacción de las necesidades y cómo distribuir racionalmente los nuevos bienes de consumo. Hay que crear un orden que se adapte a la época de la industrialización, al rápido aumento de la población, al desarrollo de los centros urbanos y de la técnica. Esa es la misión de la política económica. Ese orden no surge por sí solo sino hay que crearlo”.

En realidad el título de esta nota debería ser “Deficit fiscal y Estado corrupto, costoso e inútil”. En la década de 1860 es cuando esa generación de notables patriotas comienza a diseñar un país moderno. El Gobierno de entonces contaba con 5 Ministerios siguiendo los principios del Preámbulo de la CN 1853. Nuestra moneda valía 0,44 ctv oro como lo aprendimos en la escuela laica y gratuita gracias a la Ley 1420, no había inflación y teníamos libreta de ahorro de la Caja Nacional de Ahorro Postal; se fomentaba el ahorro a través de la escuela pública.

En la actualidad, como contra ejemplo, el Gobierno cuenta con 20 Ministerios más de 400 secretarias, subsecretarias, direcciones, institutos, organismos descentralizados, empresas y sociedades del Estado que nos ha llevado al puesto 84 como país junto a países africanos, cuando antes superábamos a España. Italia, Portugal y otros que forman parte del mundo desarrollado.

El politólogo norteamericano Robert Crassweller, en su libro “Perón y los enigmas de la Argentina” sostiene: El fracaso argentino como Nación es el misterio político más grande de este siglo”.

Pensar que nuestro Juan B.Alberdi, inspirador de la CN de 1853 sostenía entre sus ideas liminares que“El Presupuesto es el barómetro que señala el grado de buen sentido y de civilización de un país”. Qué lejos estamos y qué decadencia como Nación!

  1. Nuestra preocupación nace tras tener en cuenta el devenir histórico y nuestra experiencia personal. Una experiencia vivida en la función pública en el campo de la finanzas públicas y la docencia que aún practicamos. Conocemos el paño presupuestario, la ineficiente gestión, la corrupción y el despilfarro público: y tenemos la suficiente edad para estar despojado de ambiciones personales.
  1. Antecedentes a tener en cuenta. Hemos vivido por lo menos diez fracasos institucionales con raíces en lo económico-social. Grandes deficits fiscales han estado presentes en todas esas crisis políticas. A simple modo de ejemplo: la Presidente Isabel Perón dejó su cargo con un déficit fiscal de 15 puntos del producto bruto interno; el Presidente Raúl Alfonsin adelantó su reemplazo con una inflación del 5000% anual; el Presidente Fernando de la Rua renunció cuando el sistema financiero internacional decidió no seguir financiando el desorden fiscal. En el convulsionado año 2001 el déficit llegó a 32.000 millones de dólares. Esta fatal secuela es bastante como para prestar inmediata atención a algunas causas que hoy persisten so pena de ser arrollados por acontecimientos similares.

Estamos a fines de 2017. El Gobierno terminará con un déficit de por lo menos 10% del producto bruto interno, con un dólar subvaluado y una inflación de más del 25%. Realidad muy preocupante a la luz de la historia precedente.

Analizaremos en este breve estudio la “Política y Administración fiscal“ (I etapa) una serie de ítems contenidos en el Presupuesto 2018 que nos permitirá analizar y reducir el gasto público en un 10%. No entraremos en mayores detalles que dejaremos para una segunda etapa de esta “Política y Administración fiscal”.

  1. El Proyecto de Presupuesto 2018. Este proyecto presenta un monto a gastar por la Administración Nacional que asciende a $ 2.904.414.117.468 y contiene otros ítems que sin formar parte del Presupuesto aumentan el gasto en $ 591,368,7 M, lo que da un total de $ 3.007.641,4 M.

¿Son estas sumas imposibles de reducir? Basados en nuestra larga experiencia práctica, nos atrevemos a asegurar que como mínimo se puede reducir en un 10% y nos quedamos cortos. Esto equivale a una reducción de unos 16.000 M de dólares. Y lo más importante: esta reducción del gasto indicada se puede hacer sin afectar la planta de personal.

En los puntos siguientes trataremos de explicar en que fundamentamos nuestras afirmaciones de como se puede reducir el gasto.

  1. Gastos presentados en el Proyecto Presupuesto 2018.

Aquí comenzaremos por analizar sectores del Presupuesto 2018 que no forman parte del Presupuesto de la Administración Nación (su análisis exigiría un artículo aparte).

    Los otros Entes del Sector Público Nacional

      1.1 Fondos Fiduciarios (22)                                                        $ 108.369 M

      1.2 Empresas y sociedades del Sector Público Nacional (34)    $ 265.476 M

      1.3 Otros Entes del Sector Público Nacional (8):

      AFIP, INCAA, UESTY, INAMU, INSSSJP, SBPFA,

      OSSPF, IOSFA                                                                           $ 222.288 M

  1. Presupuesto de la Administración Nacional.

 

Solamente algunos gastos se consideran en este caso.

        

         2.1 Transferencias                                                            $ 841.818 M

             (Sector privado: unidades familiares, empresas privadas y sector público:

             Universidades nacionales, empresas públicas, fondos fiduciarios,

             Gobiernos  provinciales, gobiernos municipales).

         2.2. Universidades nacionales (55).Artículo 12.        $ 95.317 M.

         2.3 Organismos Descentralizados (55)                       $124.040 M

 

  1. Estructura del Presupuesto.

El presupuesto nacional está diseñado de acuerdo a la metodología de la técnica de la programación por programas. Es decir, el presupuesto de la Administración Nacional consta de la siguiente estructura programática:

                        402 Programas y Subprogramas

                        942 Actividades

                        375 Proyectos

                            8 Otros Entes (los que se mencionan en 1.3)

  1. Metodología de Trabajo

 

Para llevar a cabo ese ahorro y sin perjudicar a los involucrados y beneficiar a la sociedad se requiere una metodología muy simple. Para llevarla a cabo no se necesita  autorización del Poder Legislativo, ni del Poder Judicial, ni del Gremial. Basta con la decisión política del señor Presidente de la Nación.

Ella consiste en las siguientes medidas:

  1. Contratar auditorias externas, con preferencia, extranjeras para que estudien distintos aspectos de la problemática presupuestaria pública nacional: objetivos, costos, resultados, fuentes de financiamiento, nivel de demanda a satisfacer, ámbito de gestión (Nación, Provincias o CABA).
  2. Constituir un Equipo de asesoramiento y control ad-honorem.Se requiere economistas y contadores de gran experiencia en el manejo y problemática pública. Debe hacerse con cuidado y claridad de objetivos, pues economistas hay buenos pero pocos son los especializados en el sector público.
  3. Información pública. Es imprescindible comunicar en forma periódica a la opinión pública sobre los problemas y resultados obtenidos; sobre la grave situación que se encuentra la organización y financiamiento del Estado nacional.No debemos olvidar que la sociedad argentina ha sido envenenada durante muchos años por ideas de que el Estado debía resolver todo. Hemos sido educados en la cultura de que solamente tenemos derechos y no responsabilidades. Hay que cambiar ese horrible comportamiento social por otro que refleje que además de derechos se tienen obligaciones, única manera que no se produzcan actos de corrupción, amiguismo y discrecionalidad de todo tipo como se observa en la vida cotidiana.

    .

  4. Ese método de ninguna manera es conflictivo, pero nos permite asegurar que de los 3 billones ahora proyectados se pueden ahorrar, fácilmente, 300.000 millones de pesos, que representan unos 16.000 millones de dólares sin despedir personal alguno..

    Ese ahorro, más allá de lo que en sí significa. Importa mucho más por presentar a la opinión el cambio copernicano que se requiere: bajar el alto nivel de inflación, que el BCRA deje de ser agente financiero de la Tesorería General de la Nación, el precio de la moneda extranjera adquiera un nivel de equilibrio, que cese la fuga de dólares, y de modo principal que renazca el optimismo en el humor social de la población en general. 

     

    Que el Estado sea ineficiente o corrupto no es una novedad; es tema inherente a lo que se estudia en Finanzas Públicas como “Teoría económica del despilfarro público” del Prof. HC Recktenwald, en nuestro caso, quien en sus clases, afirmaba “Al Mercado todo lo posible, al Estado lo imprescindible

    No queremos dejar de hacer un breve comentario de temas fundamentales pendientes que trataremos en la Segunda Etapa de “Política y Administración Fiscal”.

    En primer lugar, encarar el estudio de un nuevo “Ordenamiento territorial” como lo han hecho los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial. El problema actual de los mapuches es semejante al problema  que no se sabe cuánta tierra fiscal se encuentra usurpada, no se conoce la que está en poder de Ministerios, gobiernos provinciales, municipalidades sin ser explotadas, tierras que no se conocen sus titulares o si están abandonas sin ser utilizadas.

    Por otro lado existe la Ley Nacional de Catastros (L. 26.209), promulgada de hecho en el año 2006 que muestra el escaso o nulo interés nacional por ponerla en funcionamiento. A pesar de ser una ley nacional, 8 provincias todavía no han nombrado representante ante el Consejo conformado por la ley. El organismo no cuenta con estructura edilicia ni organización administrativa como correspondería a una entidad que tiene nada menos que estudiar las distintas condiciones del territorio del país, que es la base del desarrollo, crecimiento y bienestar de los habitantes del país. Estamos más interesados en las Islas Malvinas y en el Sector Antártico que en el continente argentino.

    Asimismo, es alarmante como el Estado Nacional y CABA a los efectos de hacerse de recursos para cubrir sus deficits, venden  a mansalva hermosas parcelas de tierra que caen en manos de especuladores inmobiliarios.

    El segundo tema a encarar es el federalismo económico y no meramente fiscal. Las provincias deben recuperar su poder fiscal a los efectos de llevar a cabo todas aquellas funciones que le son propias como verdaderos “Estados” a semejanza de los “States” norteamericanos, a los “Cantones” suizos o los “Länder” alemanes, verdaderos modelos

    de democracia y bienestar local.

    El Art. 75 inciso 2 de la CN reformada en 1994 es la cuadratura del círculo, ya que es imposible su aplicación- Por eso, como lo muestra el Pacto Nación-Provincias recientemente firmado es expresión de la muerte del federalismo económico y confirma el centralismo fiscal en que hemos caído en detrimento de las provincias, contrariando los principios de la Constituyente de 1853.

    El tercer punto es sobre el“Orden social y laboral”. En un mundo globalizado la política social y laboral debe implementarse en la medida en que no perjudique la productividad de la economía y no reste competitividad al país, como único elemento que trae bienestar económico y social a la población.

    La presencia de la era digital y robótica en que se desenvuelve el mundo cambia profundamente las relaciones laborales como así también las empresariales para lo cual no se puede seguir sustentando organizaciones que responden a principios anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Es otro mundo el actual y el que viene!

    1

    Es mucho lo que queda por delante en cuanto a la “Política y Administración fiscal”, pues sostenemos como lo venimos repitiendo desde hace años:“Los negocios privados no funcionan si existe un Estado que no funciona”.

    Finalmente, estimado lector, si requiere alguna explicación adicional con mucho gusto, estamos dispuestos a realizar reuniones, dictar clases, charlas gratuitas a los efectos que se comprenda seriamente la problemática pública. Las Universidades le dedican poca importancia al tema económico público. Una sola cosa requerimos, que aquellos que desean comunicase con nosotros lo hagan con la mayor predisposición al diálogo, consenso o  crítica, pero siempre manteniendo el respeto y evitando el agravio personal.

    Prof. Guillermo Sandler

    Email: guillermosandler@hotmail.com

    Buenos Aires, 10 de diciembre de 2017

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CAMBIAR EL SISTEMA DE RECURSOS PARA EL ESTADO-Prof. Sandler

CAMBIAR EL SISTEMA DE RECURSOS PARA EL ESTADO HA DE SER PUNTO DE PARTIDA PARA EL PROGRESO DE LA ARGENTINA

Hector R.Sandler

  1. Ante la actuación conjunta del poder ejecutivo nacional con la totalidad los gobernadores de los estados provinciales se alzan voces demandando modificaciones al regimen de impuestos vigente. No configuran un parejo y fundado pedido de reforma al sistema de impuestos implantado desde 1932 a partir del “provisorio” Impuesto a los Réditos (ganancias)  establecido solo por 3 años” y  que  a la fecha ha dado lugar a tupida red  legal que impone  casi un centenar de impuestos que gravan la producción y el consumo. Este sistema impositivo en anti económíco, pues por efecto pone en vigencia real a dos disparatados principios: “produce y serás penado ; consume y serás castigado” .

 

  1. En recientes jornadas llevadas a cabo por empresarios, Cristiano Ratazzi presidente de FIAT CHRYSLER AUTOMOBILE  a modo demanda e interpretando el sentir de todos los reunidos declaró: “los impuestos a los ingresos brutos y a los sellos son distorsivos y tienen que desaparecer”  ( La Nación,  nov.22, 2017) .  No dio soluciones, pero dejó claramente expuesto el más serio obstáculo a la producción.

 

  1. En igual sentido , en el mismo dia los dueños de los Supermercados hicieron pública su molestia por ser  considerados culpables del alza de los precios..  “Si la presión  impositiva no baja se frenará la llegada de inversiones al pais”, expresaron todos. Un  importante supermercadista como Alfredo Coto, fue terminante:  “Cuando nos preguntan (que hacer)  , lo primero que decimos  (es) bajen los impuestos” . Afirmación que ratificón con esta otra: “Si la Argentina necesita inversiones va a tener que bajar los impuestos”. Lo acompañaron en su opinión Daniel Fernandez (Carrefur), Federico Braun (La Anónima) y Agusto Beccar Varela (Walmart). Matias Videla  en nombre del grupo al que pertenecen Jumbo, Disco y Unicenter, denunció que “la Argentina no solo aplica el IVA mas alto de la región sino que también a nivel local el grupo (de mercados) enfrenta gravámenes que no existen en otros mercados,  como Ingresos Brutos y el Impuesto al Cheque” (La Nación,  nov.22, 2017).

 

  1. Los efectos del actual sistema de impuestos argentinos es una replica del suplicio de Sísifo. Tiende a destruir a todo productor que pague todos los impuestos. La  legislación impositiva vigente, como renovado Zeus castiga a todo empresario.  Aquel ha alcanzado  la cima , solo habrá  llegado  a un punto en el que el cumplimiento de la carga impositiva lo hará descender al infierno formado  por las  demandas  de sus trabajadores insatisfechos y los acreedores  impagos. Algunos pocos  subsistirán y solo sólo para remontar la cuesta en un incierto futuro.   Muchos, en especial los más jóvenes,  desaparecen del mundo empresarial.  Subsisten solo los que  consiguen ser “clientela” del dueño de la economía : el Estado.

 

  1. Una señal de este desgraciado estado de cosas aparece en el editorial de La Nación del mismo día que comentamos. En ella, entre otras corre esta afirmación: : La propensión a informalizar trabajo dependerá del nivel de presión impositiva sobre el empleo. Todo lo que hay es una esperanza de que en el futuro la carga tributaria continúe reduciéndose a la par del gasto público.” (La Nación,  nov.22, 2017)

El editorial reconoce que la carga tributaria por el actual sistema de impuestos  es  abrumadora para la actividad económica , razón por la demanda de una adecuada reforma legal.

 

  1. Después de noventa años de progresiva  vigencia y continuo crecimiento del sistema de impuestos iniciado en 1932 , éste  se ha transformado en el  principal enemigo de la producción, la comercialización , el consumo interno y de los beneficios de la exportación.

 

  1. Varios terribles agravantes ha acareado el actual sistema de impuestos. Muchos son los males, pero el peor es la deformación demográfica argentina.  Las ultimas cifras indican que alrededor del 90% de la población es “urbana”. Pero esta  palabra no significa  la efectiva realidad que la gente sufre. Mas de un 50% de la población vive hacinada en variadas formas: desde los elegantes edificios en propiedad horizontal hasta los “sin tierra” pasando los abundantes y super pobladas “villas miseria”. Más de la mitad de la población total vive hacinada en cuatro cinco grandes ciudades , cuyas superficies sumadas apenas llegan los  5.000 km2.  El otro 40% de la población replica el “hacinamiento”  en capitales provinciales.  Como contratara el vacío poblacional – el desierto que abominaba Alberdi – domina el panorama demográfico,  cuando el país cuenta con la segunda “pampa” del mundo formada por un feraz territorio, dotado de agua y bendecido por un  amable clima anual. Esta dupla “hacinamiento/desierto” no es obra de un oculto enemigo. Es efecto del derecho positivo que nos hemos dictado.

 

  1. Otro defecto traumatizante es la falta de oportunidades para animar la economía social. En amplia mayoría la población activa visualiza como “tabla de salvación” llegar a ser empleado del Estado. El crecimiento de la planta estatal se ha duplicado en los últimos quince años y lo sigue haciendo sin cesar. Mientras la economía social es deprimida por crecientes impuestos,  el plantel de la pública que requiere de ellos para vivir y crece sin cesar.  El Estado creado para facilitar el desarrollo de una  sociedad con población e instituciones fuertes , ha mutado en una especie de  taenia solium – lombriz solitaria – que devora los frutos de su hospedador , la economía social.

 

  1. No se puede atribuir estos efectos solo al sistema de impuestos vigente a partir de los 1932. Pero los males dominantes no podrán ser corregidos, ni evitar otros peores, si se mantiene el actual sistema impositivo. Necesitamos otro que surta de recursos bastantes para afrontar el gasto público y  a la vez  fortalezca y expanda la economia social.  ¿Es esto posible? Sí, lo es. Con distintas modalidades  se lo practica en aquellos  países que hoy suelen ser citados como los mas apetecibles para trabajar y vivir.

En reciente libro (*) se muestra el camino para afrontar la más urgente e importante política  económica a practicar: sustituir el actual régimen  impositivo por un sistema que aliente a  la producción y el consumo a la vez que  asegure continuado progreso.

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(*) Héctor R.Sandler / Guillermo A. Sandler, Progreso Económico con Justicia Social. Mas recursos públicos con menos impuestos, PROSA EDITORES, Buenos Aires, 2016

 

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El cambio necesario para después de las elecciones Por Hector Sandler

CON MI RESPETO

 

En la Nación del 27 de julio de 2017, Daniel Gustavo Montamat, al tratar de “Los consensos que serán necesarios tras las elecciones”, en la parte final sostiene, y con razón, que “la Argentina no ha podido desde el golpe del 30 exorcizar la idea que la democracia de la Constitución es débil y que la suma de consensos políticos dentro de su marco es signo de resignación y contubernio”. Para salir de falsas alternativas practicadas y lograr fortalecer la democracia, sostiene que en las próximas elecciones se pone en juego mucho más que una gestión, pues, a su juicio, cumplidas que fueren hemos de elegir “los instrumentos institucionales del cambio”. Con ese propósito considera de primerísima prioridad que nos apliquemos a lograr “los consensos básicos liminares para pavimentar la ruta republicana”, los que a su juicio son tres: un nuevo pacto fiscal, una reforma política y una reforma judicial.

Sin restar importancia a las dos ultimas, y tratando de lograr el necesario consenso, me limitare a exponer sobre la primera de las cuestiones propuestas. De paso, el examen que haremos, mostrara porque es “débil” nuestra democracia política. Examinaremos ciertos conceptos indispensables para legislar con el fin de lograr, de una vez por todas, la siempre prometida y nunca lograda, recuperación económica y social de nuestro país. Comienzo por sostener que tras ese objetivo es indispensable sustituir al actual régimen de impuestos por un sistema muy distinto. Uno opuesto al actual, que como principio rector, más allá del palabrerío, dice: “Produce y serás castigado, consume y serás penado”. Necesitamos uno opuesto en 180º. Uno que premie la producción y el consumo a la vez que asegure recursos necesarios para el gasto público.

Esta ambición no es fantasía. Es absolutamente posible si se legisla correctamente. Necesitamos un sistema de recursos dinerarios para los gobiernos (de la nación y las provincias) que a la vez que dote al Estado de fondos, de modo principal sirva para poner en marcha a la Economía Social. A tal fin hay que echar por la borda al “saber oficial” y atenerse a principios que pongan en existencia un orden económico social productivo. Útil para la vida de las familias y satisfactorio para el progreso social.

La fórmula corriente, tremendamente falsa, es la base teórica del actual régimen de impuestos. Atribuye la producción económica a solo dos factores: Trabajo + Capital. Es una falacia. Se pasa por alto que sin “tierra” ningún trabajo es posible y por tanto menos posible es formar Capital ahorrando parte del producto.

El escamoteo intelectual del factor “tierra” no es insignificante para la real constitución de la sociedad humana. En primer lugar, se quita de la vista de la gente que la tierra es la base material de la vida y de toda actividad económica. En segundo lugar abre camino al peor trato que se puede dar a ese recurso natural base de la vida: se induce a la gente a tratarla como una mercancía. No es casual que una antigua inmobiliaria sostuviera como lema publicitario “No hay mejor negocio sobre la tierra que la tierra misma”. Con la borratina del factor “tierra” de la ecuación de la producción, es imposible toda consideración a la hora de planear la distribución. El “valor de la tierra” en dinero y fijado por el mercado es derivado de la finitud de la superficie territorial. De su progresiva escasez a tenor de una creciente demanda. Esto se manifiesta en el llamado “valor de la tierra”.

Las teorías económicas al uso borran de los textos y de la conciencia social a ese valor, que en cierta forma y con razón ha sido llamado “Capital Social” de un país. Este valor se manifiesta en el precio de mercado de cada lote de tierra, sin tener en cuenta a las mejoras sobre él construidas. El deriva de su cercanía a los mercados de producción y consumo y -especialmente en las ciudades- de las mejoras privadas y publicas que rodean al lote de tierra. Vaciada la ecuación el valor del factor “tierra”, nadie se pregunta sobre el malsano destino que hoy tiene ese valor manifiesto en el precio de mercado. La “renta anual que sobre la tierra existe y crece” se debe a la demanda. Esta cuestión es silenciada por la actual enseñanza de la economía y del derecho. Fue presentada con claridad por la Economía Clásica. Para los fundadores de la Ciencia Económica tres eran los factores de producción: el Trabajo, el Capital y los Recursos naturales (llamados “tierra”, urbana y rural). A partir de esta conceptualización, en tres partes debía distribuirse la “riqueza anual producida”. Una parte para el pago Salarios, otra llamada Interés para los aportadores Capital real y una parte -llamada renta- para los aportadores de lotes de tierra (urbana y rural). Esta en verdad debe ser para la sociedad, pues ésta es la “propietaria eminente del “territorio” del cual es parte cada lote de “tierra”. Insistimos: cada parcela de tierra, grande o pequeña, es parte del “territorio” sobre el cual la soberanía se ejerce. Por ello el rendimiento de esta parte ha de ser destinado a solventar los gastos de la Sociedad.

De este modo, cada Gobierno podría contar con los fondos necesarios para afrontar el Gasto demandado por los “bienes públicos” y la tierra dejaría de ser objeto de ”especulación” o servir de “caja de ahorro”. El tener que pagar esa renta al gobierno tiene dos ventajas: 1) la primera, que todo lote de tierra seria ofrecida al mercado para su uso y producción; 2) El cobro de esa renta por las sendos gobiernos (de municipios, provincias y estado nacional) proveería lo necesario para el Gasto y con ello libera a los productores y consumidores del pago de los actuales disparatados Impuestos.

El gran presidente Roque Sáenz Peña pretendió establecer este sistema legal como base para la sana democracia que proponía. Con ese fin envió al Congreso dos leyes. Una establecía el “voto secreto, universal y obligatorio” dando paso a la “democracia política”. La otra ley procuraba la “democracia económica”, base y condición de la política. Establecía como obligación a cargo de los propietarios en tierra pagar el impuesto anual proporcional al valor real de la tierra sin considerar las mejoras. Los intereses creados y su prematura muerte evitaron tratar esta ley.

Otro importante antecedente argentino, poco recordado, es la legislación dictada por el gobierno de la provincia de Córdoba a cargo de Amadeo Sabattini. Su situación fiscal como miembro del Partido Radical (cuando el gobierno nacional estaba en manos de los Conservadores), era muy difícil. Para sortear la dificultad y contar con los recursos dinerarios necesarios para cumplir con su plan de gobierno, logro que la Legislatura dictara una ley como la que aquí se propone. Hasta hoy se lo recuerda por la prosperidad económica que logro a pesar de la adversidad del gobierno nacional.

Luego de tres decenios de democracia política se ha tornado indispensable establecer la democracia económica. El bienestar general y el porvenir de la Republica lo exigen.

 

Hector Sandler

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Correo de Lectores:ARGENTINA EL MUNDO AL REVES-Prof. Guillermo Sandler  

Buenos Aires, 21 de junio de 2017

De mi mayor consideración:

 

ARGENTINA EL MUNDO AL REVES

 

Esta tarde me acerqué a las oficinas de AA, Florida y Rivadavia, a los efectos de preguntar cuánto saldría un pasaje ida y vuelta a Frankfurt  (Alemania). El empleado muy amablemente me informó que el precio era de $ 51.940 (gastos incluidos) por persona. Asimismo me señaló que lo podía abonar en efectivo, con tarjeta de débito o crédito, pero si lo hacia al contado debería pagar 5% más por decisión de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip). La existencia de la Afip (ex DGI) es recaudar y controlar el pago de los impuestos federales y no realizar funciones propias de la KGB o de la GESTAPO alemana. Cuándo terminaremos con este régimen tributario totalitario que esquilma en todas las formas a los contribuyentes y que una vez por todas un grupo de economistas fiscales (no tributaristas) asesoren al Gobierno Nacional y el Congreso de la Nación sancione un orden tributario al servicio del país, de los contribuyentes y del bienestar colectivo de la sociedad.

 

Atentamente Prof. Guillermo A- Sandler

Maure 2247 (1426) – CABA

DNI 4.112.983

Email: guillermosandler@hotmail.com

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