BAJA DE LA INFLACIÓN REDUCE LA POBREZA PERO NO LA ELIMINA

BAJA DE LA INFLACIÓN REDUCE LA POBREZA PERO NO LA ELIMINA

La desaceleración de la inflación se refleja también en un menor crecimiento de la canasta básica con que se mide la pobreza. Esto, más la incipiente recuperación de la producción, contribuyen a reducir la pobreza. Pero no alcanzan para eliminarla. Para lograr este objetivo es necesario sumar audacia, innovación y coordinación en el proceso de modernización de las instituciones educativas y laborales. 

 

 

El INDEC informó que en mayo y junio la producción creció entre el 3% y 4% interanual. También que el valor de la canasta básica trepó a $4.862 promedio en julio último, lo que representa para una familia tipo $15 mil mensuales luego del ajuste por adulto equivalente. Este valor es un 21% superior al del mismo mes del año pasado, reflejando una desaceleración en el ritmo de su aumento. Una economía que empieza a crecer y una inflación que empieza a ceder son señales positivas para la reducción de la pobreza.

¿Alcanza con profundizar estas tendencias para construir una sociedad plenamente integrada? Sin duda que el orden macroeconómico es fundamental y todavía queda mucho por hacer para lograr estabilidad y crecimiento sostenido. Pero, en paralelo, sirve notar que según el INDEC, el 30% de los hogares más pobres vivía en el primer trimestre del 2017 con aproximadamente $3 mil por persona por mes, es decir, un monto muy por debajo de lo que necesita para salir de la marginalidad.

Informe Nacional 27-8-17

JORGE COLINA

Belén Vitale 

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